Hicimos referencia de los problemas financieros de los cuales no pudo quedar exenta la zona de Silicon Valley, sede vital del desarrollo tecnológico y donde por igual los empleadores han tenido que acudir a la práctica del despido de varios de sus trabajadores con tal de mantener sanas las finanzas de la empresa… a costa de la gente, se entiende.
Es así que destaca el caso de Chris Hutchins, una persona que trabajaba en una consultora y quien tras haber sido despedido por la misma se abocó a la labor de fundar la organización LaidOffCamp que cumple la función de agrupar a desempleados pertenecientes al sector tecnológico, con objeto de orientarles en la búsqueda de empleo, e incluso crear su propia fuente de trabajo o empresa en esta etapa de recesión.
La revista Wired calcula que 223 mil personas vinculadas a la tecnología han perdido su trabajo tan solo en Estados Unidos.
Buena y emotiva iniciativa la de Hutchins y su LaidOffCamp dado que sirve de orientación a las personas afectadas por la falta de empleo y donde confirmamos que las empresas lejos de solidarizarse con sus trabajadores tienen como prioridad salvaguardar solo sus intereses. Cosa hasta cierto punto razonable, pero injusta ya que las debacles financieras son responsabilidad de quienes toman las decisiones determinantes: Estado e iniciativa privada.
Hutchins, en información que se transcribió en distintos medios, afirma que “LaidOffCamp se está convirtiendo en un movimiento con seguidores en todo el país y que es sólo es ‘cuestión de tiempo’ para que se extienda por todo el mundo”, ya que ha recibido comunicación de gente interesada en organizarse en Reino Unido y Canadá”.
Ojalá.

