“Es un placer estar hoy aquí de vuelta en el CERN. El CERN ha cumplido un largo recorrido desde 1990, y la web también, pero sus raíces siempre estarán aquí”.
Esas son las palabras con las que Tim Berners-Lee, el inventor de la web, se refirió al Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN, por sus siglas en inglés), desde donde se celebró el nacimiento de la WWW, hace 20 años. Sí, las tres letras que nos permiten movernos en Internet.
Tim Berners-Lee, en marzo de 1989, cuando en ese entonces trabajaba para el CERN (Ginebra, Suiza) a la edad de 33 años, se encargó de redactar y enviar un artículo donde le proponía una idea a su jefe, misma que tímidamente describía como “algo vago pero interesante”, sin embargo, esa idea fue lo suficientemente atractiva para recibir la aprobación de continuar con su desarrollo que a la postre derivaría en la creación de la World Wide Web, que finales de 1990 ya funcionaba al permitir la comunicación entre un par de ordenadores del laboratorio donde trabajaba.
Berners-Lee tenía la idea de ese proyecto para facilitar la comunicación entre integrantes de equipos numerosos de físicos de partículas sin tener que desplazarse físicamente de un lugar a otro, o depender de medios de comunicación físicos. Es así que el inventor entendía que su herramienta era útil, pero jamás anticipó que la WWW se difundiría por todo el mundo tan rápido y más allá de la comunidad científica.
Es así que a nosotros nos toca festejar también este aniversario, ya que sin él nada de lo que existe en Internet siquiera existiría. Es la historia del Big Bang virtual.
La imagen que ven es la portada del proyecto que presentó Tim Berners-Lee.